Miércoles, 19 Diciembre de 2018

Conociendo Mugardos

Entre los restos arqueológicos más destacables de Mugardos se encuentran los vestigios de la presencia latina, que se constata en el yacimiento de Noville, una villa romana de los siglos III y IV.


La villa romana de Noville está ubicada en el fondo de una pequeña ensenada, a la orilla del mar, muy cerca de O Seixo. Tiene planta en forma de U y presenta un patio abierto al mar de canalización de aguas. También se encontraron en la villa restos de un primitivo sistema de calefacción.

306Otros vestigios interesantes (de los siglos XV y XVIII) son los constituidos por el camino de la Calzada, en el lugar de A Redonda; se trata de un camino adoquinado para carros al servicio del monasterio de Montefaro, del que dependía jurídicamente Mugardos en aquella época.

Otra interesante muestra la encontramos en la Casa da Serea o del Alcalde Mariño de la Barrera, situada en el puerto, construido en el siglo XVI y remodelado en el XVIII; esta construcción aún conserva el escudo heráldico de los Mariño con la característica sirena de la que, según esta familia, descienden todos sus miembros.

Restan, sin embargo abundantes ejemplos de casas señoriales construidas en los siglos XIX y XX. En el puerto se encuentra la Casa Dans Arrabal, con piedra vista y las galerías típicas de las casas marineras.

La Casa Cudilleiro, que presenta en la fachada un mosaico de cristales enmarcados por finos barrotes de madera. En el pleno centro urbano de Mugardos encontramos también la Casa Gelpi, de estilo ecléctico de 1910, planta rectangular con numerosos elementos decorativos en las galerías. El cine Zárate del año 1926 presenta fachada ricamente decorada con elementos cerámicos, rematando la cornisa con frontón triangular.

307En la villa marinera de O Seixo (cuna del aviador Xosé Piñeiro, piloto acróbata y primer gallego que remontó los aires en un aparato aviador) tenemos dos bonitos ejemplos de construcciones marineras: la casa de Bello Piñeiro, pintor paisajista, figura singular del arte gallego del siglo XIX, que fundó la Sociedad de Amigos del Paisaje Gallego; y precisamente en la Avenida Pintor Bello Piñeiro, en el propio embarcadero, se conserva un ejemplo de construcción tradicional marinera de finales del XIX, con los vistosos colores típicos.

También se encuentran un buen número de construcciones indianas surgidas cuando algunos de los muchos emigrantes de finales del XIX y comienzos del XX, hicieron fortuna y promovieron iniciativas que ayudaron a mejorar las condiciones de vida de sus paisanos.

Es el caso del Casino Progreso, de Franza, de estilo modernista, o el Grupo Escolar Francisco Vizoso, a escasos metros del anterior. También destaca el Chalé de Esperante en el centro de O Seixo con su cubierta a ocho aguas, a modo de chalé alpino.